05 julio 2018
Hemos firmado las arras de nuestra 2º oportunidad, una gran noticia que desde Brickstarter, queríamos anunciaros.
Si la semana pasada comunicábamos la venta de nuestra primera oportunidad (Ático en Bolsería), esta semana os anunciamos la firma de contrato de arras de nuestra segunda oportunidad (Plaza Cisneros), cuya venta está prevista antes de finalizar julio, sin que esté garantizada.
Esto supone para nosotros una doble alegría. Por un lado, el cierre de la venta de la primera oportunidad y la firma de arras de la segunda (el resultado para cada inversor depende de cada operación y no está garantizado), y por otro, una primera muestra de cómo funciona nuestro modelo, que no garantiza resultados futuros.
Hagamos un resumen de las operaciones:

En noviembre del 2017, cerramos la operación del Ático en Bolsería. Un inmueble que se adquirió por 202.000 euros, el cual procedía de una entidad bancaria. Teniendo en cuenta impuestos, gastos, reforma y mobiliario; el coste total de la operación fue de 239.705 euros.
Tras la finalización de las obras, conseguimos (el 3 de enero de 2018) poner en producción el inmueble.
Con la reforma realizada y la puesta a punto, se generó una plusvalía patrimonial (que no garantiza resultados futuros), pero todavía lejos de nuestro objetivo de venta inicial 288.000 euros. Para ello, faltaba lo más importante: demostrar la capacidad del inmueble de generar rentabilidad. Es decir, convertirlo en una instancia que además de su valor intrínseco, tuviese una valoración extra por su capacidad de generar rentas.
Para ello, procedimos a su explotación como vivienda turística a través de plataformas como Airbnb, Booking, Homeaway, etc.

Con nuestra segunda oportunidad, todo empezó en enero del 2018, cuando adquirimos por 188.000 euros un piso en la Plaza Cisneros. Teniendo en cuenta los gastos que hemos comentado anteriormente, el coste total de la operación fue de 229.395 euros.
Una vez adquirido el inmueble y puesta a punto la vivienda para convertirla en turística, procedimos a su explotación. Así se generó el valor añadido de la operación; el resultado para cada inversor depende de cada operación y no está garantizado.
Con ello, esta operación se ajusta al modelo de negocio que aplicamos: crear activos inmobiliarios en explotación, con el objetivo de su posterior venta.
Desde la puesta en marcha de la comercialización de los inmuebles, recibimos el interés de inversores en su adquisición.
En el caso de Ático en Bolsería, se ofertaba una vivienda con una rentabilidad bruta estimada cercana al 10 % (precio de venta estimado de 288.000 euros y con reservas anuales confirmadas de casi 30.000 euros en esa fecha; dato histórico, que no garantiza resultados futuros). Es una rentabilidad bruta estimada, no garantizada, que depende de costes, ocupación y precio de compra.
Tras semanas de negociación, finalmente se materializó la venta por un precio ligeramente superior al establecido en el plan de negocio (290.000 euros), a los 6 meses desde la entrada en producción del inmueble (dato histórico; no garantiza resultados futuros).
Respecto al piso en Cisneros, se firmaron arras del piso por valor de 265.000 euros, con reservas anuales confirmadas de 28.000 euros en esa fecha (dato histórico; no garantiza resultados futuros); la rentabilidad prevista no está garantizada hasta la formalización de la venta. La venta final está prevista para finales de julio, lo que cerraría el proceso en unos 6 meses, sin garantía de plazo.
De esta forma nuestros inversores se han beneficiado de la rentabilidad de los inmuebles mientras estaban en explotación turística y podrán beneficiarse, en su caso, de la plusvalía procedente de su venta, cuyo importe y plazo no están garantizados.
Cuando se habla de rentabilidad, a menudo ignoramos una de las variables más importantes: el tiempo. No es lo mismo obtener un resultado estimado en 12 meses que en 6 meses; ambos son estimaciones y no están garantizados.
Aquí reside la propuesta de Brickstarter, en la inversión en activos por debajo del precio de mercado para su reforma y la posterior transformación en una unidad productiva (apartamentos turísticos), con el objetivo de que el inmueble se aprecie y pueda venderse, sin garantía de que ocurra ni de plazo.
Buscamos crear valor mediante la reforma y la puesta en explotación, y esperamos que el comprador valore que el inmueble se vende en funcionamiento. Está adquiriendo un inmueble en funcionamiento, amueblado, con reservas futuras y gestión profesional.
No somos magos, todo esto lo conseguimos implementando nuestro modelo de negocio específico. Un modelo profesional basado en el empleo de múltiples herramientas, con algoritmos propios y la tecnología Big Data.
Con ello, obtenemos información muy compleja, que interpretada correctamente, nos aporta las oportunidades turísticas que ofrecemos a nuestros inversores con una rentabilidad estimada acorde con nuestros criterios de análisis, sin garantía de resultado.
Con los algoritmos propios diseñados, realizamos un plan de negocio de cada vivienda, y además, ajustamos las tarifas de alquiler turístico en función de la demanda. Así hacemos un seguimiento de cada vivienda e informamos a nuestros inversores de su evolución.
Si deseas más información o estás interesado en realizar una inversión, puedes ponerte en contacto con Brickstarter.

Las rentabilidades pasadas o estimadas no garantizan rentabilidades futuras. Invertir conlleva riesgo de pérdida total o parcial del capital invertido.
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¡Te esperamos pronto de vuelta!